Las razones (y últimas) del porqué te quiero

 RESPUESTA AL PORQUÉ TE QUIERO TANTO


Si quieres saber la respuesta al «porqué te quiero tanto», tendría que hacer memoria... y ya esta se va perdiendo en los días que he contado desde la última vez que te vi, vestida de flor monumental en rojo, pero aquí voy:


Te quiero porque había perdido esperanza de AMAR, llámalo tú QUERER si gustas, pero tomaste mi mano y reímos a carcajadas. Vislumbré  tu mejilla derecha viendo el arte en melodías y luces de colores. 


Ese mismo día supe que te quería y terminamos acostados, yo adivinando tu perfume y tu entregandote a besos.


Te quiero porque estallé en el paraíso más delicado, toqué el firmamento con tu miel y tu blanca piel me tumbó a lo que nunca pensé... sentiría.


Te quiero porque podía ver mi vida pasar cuando me proyectaba en tus ojos, cuando veía comer al lado tuyo y compartíamos el día a día en completa complicidad.


Te quiero porque no había necesidad de correr porque el sol brillaba solo para mí.


Te quiero porque soñé contigo, soñé antes bailando al cerrar los ojos y días después los abrí y estabas frente a mí, hermosa, completa, riendo y mi alma parecía adormecerse, pausar y flotar.


Te quiero porque aun circundas mi cabeza y ella rememora todas las líneas y curvas de tu cuerpo en la eternidad.


Te quiero por los espacios en común, por el aroma de tu forma mezclándose con el infinito celeste/turquesa mar.


Te quiero porque hacías olvidarme de todo por un instante, y porque prolongaste mi estadía lejos de mi hogar, por un tiempo más; por aterrizarme, y a ratos dejarme volar y en tus brazos nadar.


Te quiero porque alguna vez me quisiste, espero; y porque querer no está mal...porque el QUERER (AMAR) y el ARTE lo mueve todo, y yo soy movimiento contigo.

Te quiero porque ahora entiendo mejor las metáforas y poesías ajenas, por subirme a lo más celestial y sublime, y hundirme a lo más infernal; por hacer de este, uno más fuerte, íntegro y capaz.

Te quiero porque coloreaste con tu dulzor mi ser, por mis cientos desvelos, nuevas canas, mis pasos solitarios y nuestra ducha temprana.

Te quiero porque tu voz colmaba mi pequeño niño interior y tu cuerpo tendido vigorizaba a mi gigante hombre exterior.

Te quiero por mis mil noches a solas después de tí, y las anteriores junto a tí; por hacerme apreciar las flores como nunca antes ví.

Te quiero porque ahora el puerto sabe a tí, y cuando el reloj marca las 22:30 toma un significado universal.

Te quiero por empujarme a volver a casa, por abrirme los ojos, por dejarme SER y no sólo ESTAR.

Te quiero porque con el paso de las horas la vida retoma sentido de cuando te quería entonces.

Te quiero porque las pesadillas dejaron de serlas y ahora nuevamente apareces en sueños, esos que en la soledad ya no quieren más.

Te quiero por haberte conocido, por las conversaciones en la bahía, en el mar, por haberme dejado entrar.

Te quiero por alegrarte de mis triunfos, compartir los tuyos y por la paciencia de soportar.

Te quiero por dejar sonar mi música y por las tardes caminando entre pasillos y la noche de teatro en el frío panteón.

Te quiero porque aun tengo esperanza de que me quieras, por los momentos en tu cocina, tu sillón, tu cama, tu ducha y tu fulgor.

Te quiero por tus lunares, tu cuello que remecía mi cara cuando te volvía a ver.

Te quiero por escucharme en conversaciones interminables antes de dormir, por dejarme abrazarte antes que cayeras en brazos de Morfeo.

Te quiero por la armonía de tu baile triunfal y por el contraste de tu humor, por tu auxilio y magnetismo con los demás.

Te quiero por tu salvajismo sexual, lo lacio de tu cabello y la blandura de tu piel.

Te quiero por el instante previo a vernos, por tus regalos inesperados y el disfrute de mis comidas.

Te quiero por prestarme un rato tu tiempo, por los besos matutinos y tus piernas enredadas en las mías al dormir.

Te quiero por tu vientre hecho a medida que cobijaban mis manos y daban plena tranquilidad a mi corazón.

Te quiero por eso y mucho más, podría pasarme la vida intentando descifrar, te quiero y siempre te querré. 

Te quiero porque SI! También alguna vez te amé, y fue lo más bello que he sentido en lo que lleva mi cuerpo sientiendo cosas.

Te re quiero María José <3



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